martes, 5 de julio de 2016

Dos canciones



La clave de toda la filosofía de vida que un hombre necesita, o tiene,  se encuentra en dos canciones.
Algunos pueden escoger unas, u otras, pero todo esta contenido en dos canciones, casi por completo, porque cada uno se nutre de lo que vive y lo que siente para construir su personalidad. y probablemente una de las cosas que más nos hace sentir, es la música. Cuando una canción nos identifica tanto en letra como en música, nos coloniza al mismo tiempo que la escuchamos, nos impregna y nos completa.
Puede ser cualquier tema, siempre que nos lleve a esa identificación personal. Y sin dudas, en la medida que la personalidad se va formando, cambian las canciones.  O no, lo que dice mucho.
Hoy y desde hace un tiempo mis canciones son My Way, por Sinatra y The Gambler, por Kenny Roggers.

¿Cuales son las tuyas?

martes, 28 de junio de 2016

Definición: Hombre




¿Qué es lo que hace de un hombre un hombre?
— La forma en que ama.
(Del Cuaderno de Pablo)



Vivía



Hoy son varios post seguidos. Terminé con este los textos viejos, y ahora van los nuevos.
Quedaron muchas cosas en el tintero, seguramente algunas aparezcan mas adelante, pero no son mas que palabras. Las vidas ya fueron vividas, y quedo yo. Algunas series de textos que no tuvieron continuación o final. Como la vida, como el amor. Como una metáfora de todo.
Último texto guardado:

Vivía en una casa grande, con muchas habitaciones, jardín, fondo y patio.
Y cuando me quedé solo, viví en un departamento pequeño y ceñido a mí como una ropa cómoda. Casi no había espacio para deprimirse por la soledad, apenas entraba yo mismo.
Pero con gran sorpresa a los dos meses había logrado hacer lugar para dejar entrar a la felicidad.

- Vivencias


Cada mujer



Cada mujer es todas las mujeres.
En cada una se esconden partes de todas las demás.
Por eso, cuando un autor, artista, escultor, pintor, describe a una mujer, una heroína, una diosa, la vemos muchas veces como una mujer que conocemos. La mujer. La mujer de nuestros sueños.
Porque cada mujer es completa y a la vez parte de todas. Y los hombres soñamos los mismos sueños, con cada mujer, que nos es única.
Y siempre es ella.





lunes, 20 de junio de 2016

Dos dioses



En la ciudad convivían dos pueblos que habían llegado del desierto hace mucho tiempo, en la ciudad había dos templos.
Cada templo dedicado a un dios distinto. Dos religiones, dos dioses que se pensaba simbolizaban lo mismo.
Eran los dioses de los recuerdos futuros. Ambos tenían sus sacerdotes: en uno una sacerdotisa pronosticaba el futuro entre los vapores del vino, luego de bacanales y orgías, hablando en sueños cuando caía su cuerpo sudoroso y lubrico,  agotada por el sexo y el alcohol.
En el otro templo apenas sobrevivía un sacerdote joven, asceta, resistiendo entre la vida y la muerte por falta de alimentos y en el delirio producto de humo de hierbas, con el cuerpo sufriente de hambre y de sed, daba sus vaticinios entre alucinaciones.
Ambos acertaban. En la ciudad había quienes creían que pudiera ser el mismo dios, conocidos por dos diferentes pueblos con dos nombres distintos, que finalmente significaban lo mismo. Los dioses les hablaban al oído a sus sacerdotes y compartían el porvenir con ellos.

Pero no eran el mismo dios. Uno de ellos, cuyo verdadero nombre no podía ser pronunciado por hombres mortales, era el dios del Destino inapelable. Sus decisiones eran siempre ciertas e inmutables.
El otro dios tenía un nombre que se componía por sólo tres letras, pero que nunca había sido pronunciado, ni por hombres, ni por bestias, ni por dioses, ni aún por él mismo. Era el dios del Futuro incierto. Sus mensajes de futuro eran correctos, pero podían ser cambiados por hombres o mujeres con el coraje suficiente. Pese a estos sus premoniciones siempre o casi siempre se cumplían, porque no quedan muchas de estas personas. Algunos lo conocían como Azar, bastante cerca de su nombre verdadero.
Para sus creyentes, cada dios decía la verdad absoluta.
¿Se puede decir cuál dios era el más necesario? Uno daba la mas alta probabilidad de un futuro que puedía ser cambiado, que nos permite una acción; El otro que daba un futuro exacto. ¿Qué hace la predicción más útil?
La tensión era tangible entre los pueblos,se rompían acuerdos, hubo premonicione de lucha. Y estas no podían ser sino ciertas, dichas por ambos dioses. Lucharon los pueblos, lucharon por la verdad de sus creencias. Unos convencidos ya que sus profecías se cumplían siempre; los otros no tan seguros, desde que los héroes que habían cambiado el futuro en el pasado les hacían dudar de su presente.
El templo del dios del Futuro incierto fue arrasado, sus paredes demolidas, apenas dejaron algunas columnas de pie, sus estatuas rotas,  sus sacerdotes mancillados y usados como holocausto. 
Y el futuro quedó escrito. 




— Relatos de la biblioteca

domingo, 19 de junio de 2016

Disappointed (decepcionado)



Estaba pensando en escribir sobre Ella. Mayúscula obligada, tal como se muestra en el libro She, de Henry Rider Haggard. En parte porque leyendo una historia de Neil Gaiman, me la recordó muchísimo. La actitud, la descripción, y por sobre todo el desesperado enamoramiento del protagonista de la historia a lo largo de los años. Entonces me di cuenta que no es Ella, sino que es un tipo de mujer que existe, y hasta puede repetirse, aún sabiendo que Ella es única e irrepetible. Puede que muchos, o algunos, nunca diría todos porque seguramente mujeres así son sin duda escasas, hayan tenido una ella en su vida. Una Ella de brillantes ojos oscuros, una Ella de piel de seda, que es sensual y atractiva como el fuego; que puede llenarte la vida de magia cuando sonríe. Una Ella con besos que hacen temblar, que hace que cada momento de hacer el amor sea el mejor, un paraíso hecho mujer, justo a tu medida. Una ella de la que te enamorás tan perdidamente que no sólo disculpás las cosas y actitudes que te desagradan de ella, sino que podés amarla aún por eso.
Es un todo. Y es toda tu vida.
Una Ella a la que te gusta ver dormir a tu lado luego de hacer el amor; una Ella en que el sexo nunca está ausente, aún en una mirada, en una conversación chispeante por teléfono; pero en Ella el sexo es también amor, porque la amás en todo momento. Es la conjunción definitiva, un choque de cuerpos y almas.
Hasta que se va, claro.

Estaba pensando en escribir sobre Ella. Y buscando un adjetivo se me cruzó como un relámpago una palabra, en inglés. A mí se me da mal el inglés por mucho esfuerzo que le pongo. Al buscar la palabra me di cuenta que había equivocado el significado, y que su verdadero significado era Decepcionado.
No era el adjetivo que buscaba para ella.

Era solamente el correcto para mí. Por lo soñado, por lo perdido, por el adiós.

"   Wiki  — Decepción:
Pesar causado por un desengaño    "


martes, 14 de junio de 2016

Pedazos



Cuando amamos de verdad, una parte de nuestra alma se separa y se va con esa persona. a medida que pasa a vida, y pasan amores, perdemos pedazos y a veces parece que no nos queda nada. y a veces es así. Los grandes amores se quedan con grandes partes de nuestra alma, por eso cuando se comparte se multiplica en los dos y  es maravilloso, y cuando se van esos amores se sufre un extremo dolor.
Algunos, por suerte  para ellos —yo creo que no— , cuando están con alguien no llegan a amarlo, no sienten de verdad, y así no pierden. Pero tampoco ganan con la relación.
Dejamos parte de nosotros en los que amamos de verdad.
Por eso muchas veces volvemos a buscar el recuerdo de un amor perdido no para recuperar al otro, sino para recuperarnos nosotros mismos.