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jueves, 31 de mayo de 2018

Microrrelato: Oculto




Oculto
En una cuadra cualquiera del barrio de Almagro, ni en la esquina ni en el centro de la calle, hay una casa escondida en su propia vulgaridad, abandonada por sus ocupantes perseguidos por su rareza por vecinos preocupados; y perseguidos por ellos mismo por sus dudas y temores. Practicaban la forma más sabia del ocultismo. Entre las paredes descascaradas, se puede ver una escalera medio derruida que llega a un piso sin puertas, en el que está oculta a la vista  una biblioteca vacía para cualquiera que lograse llegar a ella, pero que está llena de libros ocultos en cajones de falso fondo y en paredes falsas. En esos libros entre cientos de miles de frases deshilvanadas, se conforma un código que sólo puede resolverse con todos y cada uno de los libros escondidos, y que decodifica el contenido completo de uno de los propios libros en particular, que en esa forma develará los secretos aún ignorados del universo.

viernes, 17 de marzo de 2017

Disquisiciones en la máquina de café





Como saben quienes bien conocen a los Grandes Sabios Creadores, la máquina de café es una parte fundamental de sus vidas. Tanto es así que considerando que sin ella no puede haber ninguna gestión efectiva, cuando crearon los organismos públicos no solamente incorporaron la necesidad de tenerlas en cada edificio, sino que las agregaron en cada piso.
Pasaba un día por la tarde uno de los  sabios haciendo controles en la creación, la mirada atenta pero la mente perdida, cuando en el séptimo piso piso de un importante edificio gubernamental notó su desconcentración y hizo una pausa para tomarse un café. Se acercó a la ya obligatoria máquina, y antes de pulsar el botón para la bebida, notó el  ajado y vetusto cartelito que la decoraba indicando que no funcionaba, en puntiagudas letras escritas con birome en la parte en blanco de un expediente doblado. Cómo decía uno de sus compañeros de trabajo: "no rasnala". Todos entendían que quería decir con eso.
Ya con la necesidad del café creada en su mente, bajó al sexto piso. Se paró frente a la máquina y los que pasaban por el pasillo — pasillo de alfombra del piso raída y manchada,  y la omnipresente planta de hojas largas reseca frente a la ventana cubierta de polvo correspondientes a los edificios oficiales—, lo miraban con cara preocupada mientras su café terminaba de ser preparado por la máquina. Con cierta duda lo probó, un sorbo: Solamente podría llamársele 'duro', casi se masticaba por lo espeso, grumoso, era un café para morder más que para tomar. Había pedido uno largo y la máquina preparó una suerte de ristretto para lo cual no había sido diseñada, de sabor espantoso si se alcanzaba a tomarlo. No le sorprendió el rotulo de Departamento de Sistemas en la pared, solamente programadores podrían llegar a soportarlo.
Después de tirar el contenido en la pileta del baño y taparla con la viscosidad del líquido, y ya decidido a tomar un café, bajó al quinto. Se acercó a la máquina con determinación, pulso 'Café largo' nuevamente y esperó con la mirada intensa y concentrada en el vaso. Cayó el azúcar, unos minutos de extraños ruidos después, oyó el agua. Pero el vaso no se llenaba. Se agachó a mirar escuchando claramente el sonido del agua cayendo, pero en ninguna parte visible. El café solamente tenía azúcar en el vaso. 
Dispuesto a desentrañar el problema, le preguntó a uno de los abogados del piso si sabía lo que ocurría con la máquina, la única respuesta que obtuvo fue que se debatía si el conducto estaba tapado por una rata —de la cual varios aseguraban haber visto la cola colgar—, o por cucarachas, ya que cuando aún salía el líquido se habían hallado patitas quitinosas en los últimos cafés. El Sabio apostó por las cucarachas, dada la evidencia y a que creía recordar que a las ratas no les interesaba el café.
Corrió más bajó por las escaleras al cuarto piso. Pulsó un café. Agua. Agua caliente. En el tacho de basura al costado de la máquina un cartel, también claramente antiguo, decía: " Si la máquina no le dio la bebida solicitada, o no le gusta lo que le preparó, por favor arroje el vaso en la pileta y no en el tacho de residuos". Felicitando a la gente del piso por ser tan organizados, bajó al tercero.
El tercero era el piso adonde funcionaba el kiosko, que vendía café debido a lo cual lógicamente no había máquina. 
Bajó al segundo.
Se acercó a la máquina con inseguridad, pulsó el botón para el café largo con zozobra y miró circunspecto y expectante el resultado mientras se servía en el vaso. Este se llenó con el sonido cantarín y burbujeante de una cascada, mientras el aroma a café inundaba finalmente sus fosas nasales. 
Color perfecto. Tomó un sorbo con la sonrisa en los labios, que se desdibujó enseguida al percibir lo amargo que era. No entendió por qué no salido azúcar, al parecer había quedado toda en el quinto. Tampoco pudo determinar el PH, el nivel de acidez de cada vaso hubiera eliminado todo vestigio de vida en cualquier lago mediano.

Tachando el edificio en su lista con un rojo 'Desaprobado', mas allá del trabajo que se realizara en él, su único pensamiento fue:— ¿Se estaría pagando, todos esos meses, a la empresa que entregaba en comodato las máquinas de café? Seguramente la concesión era una fortuna.


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Nota informativa al pie: Cualquier similitud con la realidad, NO es pura coincidencia. Sobre todo en pisos 7, 6, 5 y 4, 3..., mis disculpas por la falta de imaginación. Bueno, no hay segundo piso en este edificio, una a mi favor.

lunes, 9 de noviembre de 2015

El juego



21, 13, 8, 5, 3, 2, 1. 

Los Grandes Sabios Creadores estaban jugando a las escondidas.
Uno de sus más respetados semiólogos había llamado a algunas de las cosas que hacían cuando estaban juntos  'actividades lúdicas'; y estaba tratando de enseñarles lo que quería decir con eso; sin que todavía no hubiera ninguna palabra conocida para 'Jugar'.
Pero lo comprendieron de inmediato, los grandes sabios reconocieron rápidamente los juegos de palabras y los desafíos mentales (¡no por nada son Grandes Sabios!), las competencias físicas como una demostración de destreza, los juegos de rol como una actuación y una historia, los juegos de mesa como una suerte de divertido ilusionismo entre dos.O más. O todos. Y es que pronto todo el edificio en donde vivían los grandes sabios se transformó en un gran salón de juegos, en un patio de escuela (fue en ese momento que se creó la palabra Recreo), en una gran cancha de fútbol, aún sin referí, sin reglas y jugando todos para el mismo equipo, con un solo arco.
Es que el juego no es exactamente competencia, no hace falta ganarle a otro para jugar, a veces un juego pueden ser palabras que se conectan como miradas. O miradas que se hacen sonrisas. Los juegos nacen desde la alegría, porque la alegría es el mejor lugar para encontrarse.
Las sabios son como niños, o es probable que los niños sean más sabios, y entienden la verdad de jugar.
Alguno adultos lo pierden. Algunos compiten, algunos necesitan ganar y otros lo hacen por dinero. Olvidan la alegría de jugar, por jugar.
Nunca olviden.
Y sean Sabios.


lunes, 28 de septiembre de 2015

Fuego


Los Grandes Sabios Creadores estaban tratando de relevar los problemas surgidos por el descubrimiento del fuego.
Se reunieron en una sala, con sus proyectores y blocks de notas y comenzaron a enumerar cada suceso.
- Nosotros creamos el concepto del Fuego.
- Se implementa el fuego en el cosmos, y creamos las estrellas, entre ellas, el Sol.
- Nuestros científicos implementan el concepto en el mundo, pero no se hace nada para crear fuego en el mundo. No se hacen pruebas todavía. 
- Sin embargo, la necesidad los lleva a crear las nubes. http://letrasdeviaje.blogspot.com.ar/2015/06/nubes.html
- Un rayo, producto de una tormenta eléctrica, incendia un árbol, y a continuación arde un bosque. Que la ocurrencia del acto no nos esconda las consecuencias últeriores. O sea: Que el árbol no nos tape el bosque.
- El fuego llegó de esta forma a la tierra, antes de que estuvieran listas las pruebas y previsiones para este cambio, las primeras tribus esperan las tormentas para obtener fuego, para protegerse y cocinar. - ¡Alto! -dice uno de los sabios gastronómicos-. No olviden que con el incendio del bosque, nace el asado. Todos coinciden que merece ser consignado, pese que  aún falta el descubrimiento del  chimichurri, y se agrega a la lista. Continúan la misma.
- El hombre en sus versiones mas primitivas es llevado a descubrir la chispa, frotando ramas ahuecadas y  golpeando piedras. La chispa puede hacer nacer un nuevo fuego. Se trabaja el concepto científico del caso, y se agrega: Donde hubo fuego, cenizas quedan.
- En este punto creo que es cuando desbarrancamos: Se permite que haya animales que puedan consumir cenizas, para no desperdiciar y como forma de limpieza. Se producen anomalías en mutaciones. Ciertos lagartos crecen de forma desmesurada y  el respirar los vapores del fuego les da mayor percepción mental. Se desarrolla inteligencia basada en el fuego. Les crecen alas y arrojan fuego. 
- Se anula la posibilidad que los animales consuman cenizas. No se sabe que hacer con una de las nuevas razas, los Dragones, que ahora parecen tener la capacidad de consumir cualquier cosa, y nos miran fijamente cada vez que los encontramos. Rápidamente se reduce el tamaño de las salamandras al no poder comer cenizas, por lo menos este caso está controlado. Los Vapores de cenizas candentes crean Ifrits, genios de fuego. Está claro que  el fuego tiene propiedades no estudiadas previamente, y no fueron tenida en cuenta con anterioridad: a falta de un mejor nombre las llamaremos mágicas.
- Llegamos a un tiempo complicado. Algunas especies no pueden ser controladas, y aparecen especies nuevas cuando nadie lo espera: uno de los Sabios encontró escondido un Fenix en un bosque. Sufrió serias quemadoras, hubo que auxiliarlo y replantar el bosque quemado. Mucho trabajo. Y el Fenix no pudo ser capturado, se escondió entre las cenizas y renació, por lo que sabemos. Algo muy raro, realmente.

- Los humanos están desquiciados con esto del fuego, lo usan para todo. Inventaron la Religión para poder explicar su origen. Los sabios agregamos el concepto de iglesia para tratar de lograr creencias mas controladas, pero sin un éxito pleno. Esto destruye años de enseñanzas científicas. Confían mas en los oráculos que en sus propias fuerzas o lo que dicta la inteligencia. Como en el caso de los dragones, respiran vapores de las llamas y  nacen las Sibilas. Se ponen en manos de los Dioses que ellos mismos imaginaron, y esto restringe el uso de la conciencia. Como corolario positivo empiezan a surgir leyes debido a esto. Un sistema legal junto a un panteón de dioses y adivinación del futuro. Quien lo hubiera imaginado.
- Esto se está descontrolando totalmente. La creación de la religión es un cambio crítico no previsto. Algunos Sabios son considerados dioses al pasear por la Tierra. Se restringen los viajes de Sabios, lo que resulta en mayor dificultad para controlar nuevas especies. Los humanos crean el concepto de inframundo o infierno, y naturalmente el fuego toma un papel preponderante. 
- Teseo, demonios, Astarté y Anunnaki tienen parte en el imaginario popular, desplazando a los dragones, a los cuales estamos controlando al relocalizarlos en un continente desierto. Pocos se dejan ver, igual que los fenix. En cualquier caso el misticismo crea adeptos importantes. Se busca desafiar las leyes físicas impuestas.  Nacen una nuevas ramas de estudio en cuanto a que los hombres tratan de descubrir nuevas propiedades del fuego. La alquimia los acerca a la química, sin embargo, y producen avances que ni los mejores de los Sabios habían logrado. Sorprendentemente el conocimiento logra abrirse paso.
- A alguno de los Sabios en alguna prueba se le filtra al mundo el concepto de la Magia en el cual se está trabajando para tratar de establecer reglas, antes que esté plenamente estudiado. Se produce un caos. La mezclan con alquimia, y las narraciones épicas. Hay rituales extraños, sectas e invocaciones. 

Llegados a este punto está claro que se necesita una solución urgente. Y comienzan a verse algunos éxitos moderados.
- Después de mucha deliberación, café y facturas, uno de los sabios más expertos en física crea -con mucha ayuda- un universo paralelo adonde guardar los animales fantásticos y algunos de los humanos más fantasiosos.
- A esta altura los sabios no tienen tiempo para poner nombrar a todos los nuevos animales que están naciendo: Zhar-Ptitsa al pájaro de fuego; Fuego fatuo al ser malvado que se muestra como una bola de luz y que habita pantano y marismas; Pesadilla a un caballo monstruoso, que corre por los campos y por los sueños; Al hombrecito que nace de una llama abierta movido por el viento y por la magia, 
no saben como ponerle, sus rasgos relucen siniestros en fuego azul. Finalmente sin mas imaginación lo llaman elemental de fuego, y lo restringen a una isla, para rodearlo de agua y que no escape.
- En el universo habitual, se crea el concepto de Mitología, se envuelve en palabras los hechos, se los transforma en leyenda y se los esconde abajo de la alfombra de los cuentos de tradición popular. A varios autores de tratados de zoología, reportajes, e historiadores en general (algunos de ellos, hermanos), se los rebautiza en el paso del tiempo como escritores de cuentos para niños. Da resultado.
- El universo paralelo parece ser una excelente idea. Se pueden probar conceptos antes de ponerlos en práctica, en general con resultados muy buenos. Aún teniendo en cuenta los extraños humanos y otras razas que lo pueblan. Los que habitan este nuevo universo hacen pruebas de gases  con el fuego (nace una raza de gnomos), hacen pruebas de fuego en metales y cristales (nace una raza de enanos y de trolls), hacen pruebas de fuego con barro y palabras (nacen los golems). El fuego al estar en un mundo parece cambiar todo lo que toca. Es el gran destructor que se esperaba, pero es un creador aún mayor.

Finalmente se logró establecer un equilibrio, apoyados en mitos y leyendas. En algunos de los hombres convive la Verdad con la Fantasía. 
Y esa parece ser la respuesta.

Cuenta la crónica que los Grandes Sabios Creadores buscaron entre sus miembros algunos que pudieran compensar de alguna forma esta explosión de magia y religión. No se trataba de buscar inquisidores, sino de formar maestros. Si hubo resultados, permanecen ocultos.

Pese a todo, aún ocurren accidentes en distintos momentos de la historia que requieren la intervención de los Agentes del tiempo (O Agentes del destino, como algunos los llaman). A Nostradamus logramos desacreditarlo. Verne está siendo algo más complicado.

Los sabios reunidos finalmente enuncian el concepto: El fuego representa los cambios y la pasión. Es nacimiento y destrucción. Es la creatividad, la motivación, la ira, la seducción y la sensualidad.  El fuego es en si mismo encantamiento y magia. 
El fuego nació para dar calor, para la cocción de los alimentos, para obtener luz, pero creció para ser otras muchas cosas.
El fuego es un elemento viviente, pues se alimenta al quemar, nace con una chispa o con otro fuego, crece con el aire, se reproduce al tocar algo y muere al apagarse.​ Y eso fue algo que los Sabios no habían previsto: que estaba vivo.
Como decíamos, de a poco casi todo se corrigió.
Pero se sabe que magos, brujos y hechiceras en el nuevo universo descubrieron la existencia del otro. Y realizan intentos para abrir puertas entre ellos, desgarrar la corteza de la realidad. Se sabe que en raras ocasiones, lo consiguen. Puede que incluso algún mago, algún brujo o alguna hechicera, hayan logrado atravesar el tamiz que la ciencia puso entre ellos, y estén en este lado.
Otros suponen que los Sabios están equivocados, y que los universos, simplemente, están invertidos. 

martes, 28 de julio de 2015

Permiso de volar


Corría por el pasillo.
Uno de los Grandes Sabios Creadores se apresuraba hacia el visualizador: En un tiempo  cercano, un tal Leonardo había descubierto la mecánica del vuelo, y eso era su campo. De la máquina del tiempo que habían construido una vez, con tan peligrosos resultados, se había logrado derivar el Visualizador: una pantalla que se podía enfocar en cualquier momento del tiempo. Y muchas veces los grandes sabios recorrían la historia en busca de nuevas ideas. Este sabio ya había descubierto la antigravedad y el motor de fisión, pero nada era comparable a volar como los pájaros. Sus compañeros se quejaban de que sus papeles siempre les llegaban cubiertos de mijo, cuando no otras sustancias.
Hacía cierto tiempo el autogiro parecía prometedor, pero ¡volar como los pájaros! el sueño de su vida.
Y es que este Sabio tenía un sueño secreto, además del conocido: quería volar para llegar a un lugar lejano, en donde se encontraba una persona especial. Aún no entendía bien la mecánica del corazón, pero era alguien que cuando estaban juntos hacía que el sol tuviera mas luz, y la luna más brillo. Alguien en quien pensaba en las noches despierto y en quien soñaba de día.
Pero vivía tan lejos que era imposible encontrarse, él soñaba con llegar y abrazarla, perderse en sus ojos, vivir su sonrisa y  -y esto se contaba como su mas profundo deseo- robarle un beso. Profundo y largo como el mar y el cielo.
Pero para eso necesitaba volar, y aún sin conocer el concepto de poesía (que todavía no había sido descubierto) entendía que llegar de pronto en medio de la tecnología de un motor de fisión no era lo que deseaba, deseaba extender los brazos y llegar volando, de la misma manera que deseaba extender los brazos y abrazarla.
Puede que hubiera confundido los conceptos, en los que  volar era un sueño,  para volar hacia su sueño.
Y es que en las oficinas de los sabios, no tenía la libertad de irse, de viajar. Tenía responsabilidades, obligaciones. Una jaula que lo encerraba. Por eso no se iba: No tenía permiso de volar. 
Pero dejémoslo tranquilo: sabemos que en algún momento, Leonardo lo va a resolver, el vuelo será posible y las respuestas van a aparecer para que el Sabio tenga -finalmente, felizmente-  permiso de volar. 
O permiso de soñar que en este caso, es lo mismo.

lunes, 6 de julio de 2015

Inconstancia



Te comportas de acuerdo, con lo que te dicta cada momento, y esta inconstancia no es algo heroico, es más bien algo enfermo.
Tratame suavemente - Soda Stereo
La donna è mobile qual piuma al vento muta d'accento.
(La donna è mobile)  Rigoletto - Verdi

Uno de los Grandes Sabios tenía un problema. Era uno de los comisionados a entender como el accidente Amor había revolucionado todos los conceptos previamente establecidos. Y se le estaba haciendo difícil dilucidar cual era el principio y el fin de todo el problema. Considerando que se trataba de un sabio que le gustaba el principio experimental, empezó por el final, tratando de -por observación de los resultados- entender el principio que los había formulado, creado o definido.
Para esto, llamó a una médica, que había estado involucrada en el problema, y que había estado trabajando en el mismo antes que él, pensando podría darle algunas ideas, ya que al parecer que se había visto infectada por la nueva enfermedad en el ejercicio de su profesión. Al parecer era una causa epidemiológica de proximidad, ya que cuando se había acercado a un mecánico que había sufrido efectos del amor, en ella también se evidenciaron los síntomas.
Pero cuando le consultó sobre lo sucedido con el dicho técnico mecánico, la profesional de la salud indicó que no sucedía ni había sucedido nada con él, aunque el Sabio tenía constancia de datos firmes y comprobados al respecto.
Ella le dijo que no ocurría nada y él no pudo dejar de notar como sus largas pestañas se movían lentamente acercando la mirada de él a sus ojos, que por cierto cuando despegó la vista del block adonde hacía anotaciones, descubrió con sorpresa lo hermosos que eran. Y ya dada la distracción, notó sus labios, exquisitamente formados, sensuales (sensuales era una palabra que no existía previamente en su diccionario, anotó el concepto de inmediato... o un tiempo después), pintados levemente de rojo. 
Con sorpresa notó como perdía el hilo de la conversación. Ella se acercó haciendo comentarios de lo alto que era, o el ancho de sus hombros, cosa que él veía todas las mañanas en el espejo sin que le causara ninguna sorpresa, si bien ahora le generó mas orgullo que el que le dijera que tan inteligente era, cosa que siempre buscaba destacar. 
Él perdió la concentración, y abandonó el trabajo por una tarde de playa. Ella lucía una sonrisa radiante que contrataba con la de un técnico, al que se vio pasar triste y deprimido por los pasillos del instituto.

martes, 2 de junio de 2015

Nubes


Los Grandes Sabios Creadores trataban de ordenar todos los procesos de la Tierra, para hacerla eficiente. Cuando sembraron las plantas para alimentarse, y alimentar a los animales se dieron cuenta que necesitaban regarlas. 
Las ideas pasaron desde bañaderas gigantes que surcaran los cielos hasta regaderas llevadas por pájaros entrenados. Los bocetos se guardaron para el dia que los hombres descubrieran el avión, siempre alguien podría necesitarlos. Quedaron perdidos junto con otros muchos proyectos frustados por siglos y siglos, hasta que alguien haciendo limpieza los tiró, con la mala o buena suerte que por culpa de los hados o los vientos, llegaron muchos a manos de un humano llamado Leonardo, mucho tiempo después. Pero volviendo a la historia, necesitaban regar las plantas y los proyectos no daban respuestas. Al menos, no las adecuadas.
Nuevamente reunidos alrededor de la máquina de café (el mejor de sus inventos hasta el momento), los Sabios soplaban en sus vasitos de café para enfriarlos, sin dejar de discutir. Se  hacía de dia, habían estado toda la noche trabajando sin llegar a nada. El sol salió y un rayo entró por la ventana, se deslizó por la pared opuesta y tocó la taza de uno de los expertos químicos del grupo. Y sin siquiera decir eureka, salió corriendo a su mesa de trabajo, ante el asombro de los demás que lo seguían se puso a dibujar montañas, mares, campos y ríos; con el beneplácito del Sabio mas interesado en arte. No lo hacía demasiado mal. Pero enseguida empezó a tapar todo de lineas, flechas, números y grados de temperatura. Mientras los matemáticos discutían si lo que había anotado estaba en celsius o fahrenheit, vieron como llenaba el cielo en el dibujo de globos, una solución que ya habían pensado antes. El tema es que el helio era un gas muy escaso para la tarea que se requería, y los globos incontrolables. Pero el Sabio los sacó del error, no eran globos. Era la misma solución, pero sin cáscara: 
Solamente el agua. Llamo al físico y le propuso que se el agua se calentara se transformara en gas. El físico se rió hasta caer al piso y le dijo que ya que estábamos porque no cuando se enfriara demasiado se congelara. 

Lo demás es fácil de entender, excepto la forma. Porque cuando todos discutían las propiedades físicas y químicas, los procesos y ciclos del agua, el Sabio artista se quedó mirando el pizarrón, y cuando volvieron  varios cafés mas tarde había dibujado formas en el agua suspendida, imágenes donde había globos, caras y animales, e incluso aprovechando el color del sol del amanecer, empezaba a darles colores. Y ya lanzado, estaba dibujando un arco iris. Eso resolvió todo. 
Tal como hoy lo vemos.

martes, 21 de abril de 2015

Tras la barra del bar


Uno de los Sabios Creadores trabajaba con las palabras. Gramática y sintaxis no tenían secretos para él, las palabras recuperaban las tildes y volvían a su redil las silepsis  más descarriadas. Caminaba en la noche buscando un concepto de artículo que se le escapaba, y decidió entrar un café a tomar algo. Y se quedó paralizado al entrar: En la barra había una mujer para la que no tenía adjetivo.
Buscó una mesa, olvidado el artículo y con los sustantivos mini-short, escote y mirada todos entremezclados. Quiso agregar todos al adjetivo que la definiera, y así también el aura de cabello suelto que la cubría como una capa, como el aura de un ángel obscuro, con la ferocidad y salvajismo de una fiera despiadada al mismo tiempo. Sensualidad y violencia. Mirarla le despertaba sus más ocultos deseos, sus más oscuras pasiones.

Ella lo miró, ofreciéndole una copa. Él se perdió en su mirada, y en sus curvas sensuales, contestó cualquier cosa, sin saber que decía;  porque había perdido, más que las palabras, la posibilidad de emitirlas, de pensarlas. Recorrió sus largas y torneadas piernas, absorto en su belleza; se perdió por completo en la curva de sus firmes pechos apenas ocultos por el exagerado escote; tembló en la delicada forma de sus labios para caer rendido a sus ojos felinos que lo miraban con reproche y con desprecio al mismo tiempo que insinuaban una sonrisa.
No supo que  adjetivo usar  para describirla.

Cuando se fue, pocos momentos después, estaba marcado. Pasaba noches en vela pensando en ella; dormía y la soñaba, agresiva y seductora; despertaba con el sabor del deseo en sus labios y en su cuerpo. Ella era magia y belleza, era todos sus sueños, y mejor; era deseo y lujuria, pero también amor. Y cuando se dio cuenta de esto, entendió que había encontrado la palabra justa que la describía.
Volvió al bar habiendo pasado ya mucho tiempo, con miedo a entrar y no encontrarla, o a encontrarla.
O encontrarla acompañada. O sola, y no saber que decirle. Entró y la vio en la barra, y era distinta. Distinta a su recuerdo, a sus sueños. Más real, y al mismo tiempo irreal, por no ser la misma. Estaba cambiada, pero no mucho. Quizás el que había cambiado en el tiempo había sido él. Anotó el concepto de una palabra (la única palabra que había sido capaz de describirla) en su libreta, pidió un café y se fue antes que se lo trajera.

Sucio



Uno de los Grandes Sabios Creadores llegó al bar, para eludir un poco la presión de no encontrar su campo de trabajo, y se refugió en pequeño y algo escondido local de bebidas y comida rápida.
Momentos más tarde, entre copas vio los movimientos voluptuosamente sensuales de los vecinos de mesa que, habiéndose puesto de pie con una canción, bailaban excitados en torno a su mesa. No lo habría pensado sino hubiera estado ligeramente alegre -porque con su mente lógica no se fijaba en esas cosas-, pero con toda su sapiencia descubrió una verdad tan obvia que daba risa: El baile aumentaba el nivel de hormonas para el deseo sexual. No tuvo mejor idea -allí, algo achispado por el alcohol- que aprender y aprehender los movimientos del cuerpo que incrementaban el deseo. Y lo hizo. Creó un baile que era casi una coreografía del acto sexual, animal, simulado entre compases. Eligió una música rápida, repetitiva como el propio movimiento, como el propio acto. Descartó las letras románticas y perfiló otras de una clara obscenidad para potenciar la lujuria. Aprendió música, y a cantar. Y se presentó en el mismo bar para la comprobación práctica de su verdad metafísica. Llevó un video para que se pudieran copiar los movimientos.

Fue un éxito. Apenas comenzaron a sonar las primeras notas las parejas se levantaban de las mesas mirándose interrogantes, a la primer estrofa bailaban excitados con llamas en los ojos acoplándose a los movimientos de la pantalla y a los de sus parejas. Apenas sonó su voz finita, rápida e incomprensible como de mujer, sin prestar atención a las letras sino a palabras sueltas, caían al piso y sobre los sillones desatados de concupiscencia, los cuerpos lúbricos.
Y saboreando el triunfo de su idea, él mismo atravesó la línea al cruzar la mirada con la chica de la barra -que pasó de ser un obstáculo a ser una ventaja-, para fluir juntos al más puro deseo.

jueves, 16 de abril de 2015

Meteorología



Los Grandes Sabios Creadores descubrieron -o se encontraron con- el amor. Y no entendían realmente qué ocurría. Encima pronto se dieron cuenta que tomaba diferentes formas. Uno de sus jóvenes más destacados había abandonado el escritorio en donde trabajaba abrazado a una maceta. Pero no era esa clase de cariño, solamente hacía realidad un concepto. 
Uno de los trabajos de los Sabios era crear los conceptos para el universo, los axiomas mas básicos, hasta los intangibles; pero pronto se dieron cuenta que no solamente no era un simple concepto, sino que en ocasiones era demasiado tangible. Muy.
Una joven sabia trabajaba en la creación de una máquina de control climático, un joven mecánico trabajaba con ella. Hasta darse cuenta, los Sabios tuvieron dos semanas de coloridos amaneceres de nubes bajas, seguidos de mañanas frescas y soleadas, con  suaves lloviznas cálidas a las 4 de la tarde y una tormenta tropical poblada de relámpagos al anochecer. No era una mala disposición de clima, quizás, pero estaba claro que o el proyecto estaba concluido o no avanzaba, ya que nunca encontraban a ninguno de los dos, mas que vislumbrados de lejos en la playa al amanecer, o caminando de la mano en la lluvia de la tarde.
Anotaron "Sentimientos" y también lo catalogaron como concepto, pero como en el caso del amor, no lograban darle forma. Al parecer, cambiaba el estado previo a cada prueba. 
Cambiaron al mecánico a un área médica, para estudiar este nuevo concepto. Tuvieron una semana de constante lluvia. Luego de dos días de ausencia, al mecánico se lo vio acompañado de la médica que estudiaba las reacciones físicas de este concepto. Demás está decir que una tormenta eléctrica de proporciones descomunales azotó el instituto por 15 días, mientras un huracán se llevaba el galpón adonde trabajaba el mecánico y un tsunami vaciaba de arena la playa.
Un Sabio distraído, confundiendo causa con efecto, anotó en lápiz que probablemente los sentimientos podrían modificar el clima.

miércoles, 1 de abril de 2015

La verdad



Los Caballeros de la Verdad nacieron en uno de los muy restringidos viajes por el tiempo de los Grandes Sabios Creadores. A estos se les ocurrió que la mejor manera de mejorar el mundo era que la verdad fuera la mas destacada de las virtudes, y para probarlo, crearon un estado y una forma de gobierno en el cual gobernaba un grupo de 12 caballeros, los cuales hacían de la Verdad una virtud. Y que dado el carácter etéreo de los manejos de los Sabios, creían que ellos mismos habían decidido su digno sino.
Quizás hubiera sido mejor lograr que estos caballeros hicieran de la virtud una verdad.
Mas pronto que tarde, en el feudo en el cual todos decían la verdad -probablemente porque la mentira era el único delito penado con pena de muerte-, los Caballeros se felicitaban de decir siempre la verdad, aunque no tenían en cuenta ninguna otra virtud. 
Una mañana, un caballero que había salido 'a desfacer entuertos' se halló frente a una difícil decisión. No importa el índole de la misma, pero si es necesario saber que el caballero la noche anterior había tenido, luego del torneo y la pantagruélica cena, divertidos bailes, y no pocos escarceos amorosos entre sábanas, los cuales no tenían ninguna promesa de eternidad debido a la necesidad autoimpuesta de decir siempre la verdad.
El hecho era que el caballero que había salido a trabajar al alba, estaba transido de sueño. Sus ojos se cerraban a la luz de la mañana como su mente se cerraba a la verdad de los dichos de uno de los antagonistas en el problema, que se alargaba en el tiempo mientras el césped se antojaba suave y la sombra de los árboles se antojaba fresca como para tomar una reparadora siesta. Y dictaminó en la disputa con un desacierto que provocó la muerte de quien tenía la verdad y la razón.
Sin mas preocupaciones se acostó a dormir la siesta de la que se despertó al ser colgado del propio árbol por una turba enfurecida. 
Los Grandes Sabios Creadores, que observaban y tomaban notas, algunos escribieron en sus cuadernos: "La única Verdad es que es necesario dormir el tiempo suficiente", otro borraba su equívoca reflexión: "La vida, es sueño", y un oscuro sabio anotaba las palabras correctas: "Porque a veces, lo verdad no es suficiente"


jueves, 19 de marzo de 2015

El equilibrio del Tiempo


Los Grandes Sabios Creadores habían descubierto como viajar en el tiempo, para crearse a sí mismos. Conscientes de la paradoja, entendieron que era imperativo restringir los viajes y cambios en el tiempo a muy contadas ocasiones, mientras seguían creado el universo. La primitiva idea de que el viaje al pasado solamente podría ser posible hasta la fecha del propio descubrimiento de la máquina para realizarlo, había sido descartado por la propia experiencia.
Pero entre los conceptos descubiertos estaban la Democracia, y la Libertad, con su contrapartida, la Censura (los Sabios entendieron que era su natural antagónico, mas aún que la Esclavitud). Y esto fue el problema. Porque pronto todos quisieron tener posibilidad de viajar a su pasado, ya sea para hacer cambios o rememorar y afianzar recuerdos. Sabios y no sabios por igual indicaban que les era 'Totalmente necesario e imperativo' un viaje por el tiempo. 
El equilibrio del universo estaba perdido. Los sabios buscaron los políticos más eminentes, y los mejores oradores para tratar de convencer a la gente del peligro inherente de tal capacidad. Se buscó a los mejores educadores para tratar de inculcar la responsabilidad social necesaria, sin éxito. El altruismo es una de las virtudes mas escasas. 
La reunión de los Grandes  Sabios Creadores alrededor de la máquina de café era pesimista. No parecía haber solución.
La respuesta llegó por parte de un físico teórico. El gran sabio miró las ecuaciones, miró la máquina del tiempo, y con un dedo mojado en el café borró del pizarrón en donde estaba enunciado el principio fundamental del funcionamiento del Universo, una t.
Y desde ese momento, infinitos universos paralelos desaparecieron, el tiempo pasó de ser una recta a ser solamente un vector; y la máquina, un montón de hierros inútiles.

martes, 17 de marzo de 2015

Concepto



Uno de los Grandes Sabios Creadores estaba en su oficina, bastante complicado con un trabajo. Era el encargado de crear conceptos y capacidades, y no lograba definir lo que quería, cómo definir la opresión de sentirse obligado a actuar de una determinada manera, por cualquier circunstancia. 
Decidió ir a tomar un café, caminó hasta la máquina de café que había creado uno de los otros grandes sabios (importante invento si los hay) y se dió cuenta que esta decisión era la contrapartida de expresar lo que estaba buscando. El deseaba y podía ir a tomar el café, sin nada que lo restringiera.
Mientras el café se preparaba, observó la belleza de las luces y sombras que dibujaba el sol entre las hojas de la planta que estaba a su lado. La planta crecía hacia la ventana, cerrada. Vencía el encierro al no darse cuenta del mismo. Entonces supo que su concepto requería de la comprensión de esa obligación.
Por otro lado, la planta tenía lo que quería, luz, aire, sin sentir la opresión que el sentía. No era consciente, y esto también parecía necesario. 
El sentía que ese concepto, esa forma de opresión estaba en lo mas profundo de su ser, y se confundía con el amor de alguna manera. Se dió cuenta entonces que él mismo se sentía obligado a seguir creando, incluso este nuevo concepto.
Dejó la taza de café, tomada su determinación. Sin eludir su responsabilidad, tachó opresión, tachó obligación, escribió una palabra, abrió la puerta y salió al sol, lejos de conceptos y coerciones, a disfrutar las cosas creadas. Se llevó la planta.
Cuando El Gran Sabio recorrió los escritorios, encontró la palabra e inmediatamente entendió el concepto.
Libertad.

jueves, 5 de marzo de 2015

Error



Los Grandes Sabios Creadores cometieron un error fundamental. Ellos estaban creando el universo y todo en él. Crearon los pájaros para crear el cielo, crearon los colores para crear las flores y crearon una máquina del tiempo para crearse a sí mismos.
Pero cuando estaban creando y nombrando las cosas del universo (nombrar es una forma de crear), descubrieron que alguien o algo estaba confundiendo su trabajo:
Crearon los labios y la voz para comunicarse, pero alguien descubrió las sonrisas, y nacieron los besos, que apagaban las voces.
Crearon los ojos para observar y nació la mirada. Y las lágrimas.
Crearon los oidos, para escuchar las voces y nacieron los susurros entre penumbras.
Crearon las mariposas, y del roce de sus alas nacieron las caricias.
Crearon el árbol para el papel y alguien escribió un poema.

Alguien o algo había creado el amor. Y nació la mujer.
O puede que se hubiera creado solo. O hubiera existido siempre.
Pero ya nunca nada fue igual que antes.

domingo, 1 de febrero de 2015

Los agentes del destino


Los Grandes Sabios Creadores se encontraron en un dilema. Manejaban el tiempo, podían ver el futuro, podían modificar una acción en un momento del pasado para lograr crear un futuro mejor, ser agentes del destino. Y quizás decirle a la gente esto, o no. O erigirse en entes superiores, olímpicos y perfectos. O seguir el curso de una vida y darle las pistan necesarias para transformarlo en un redentor. O no contar nada y dejar que las personas formen logias, detecten pistas, hagan teorías acerca de los déjà vu (estos sí son cambios en el futuro, y no pudieron disimularlos de otra forma). O podían ser exactos y perfectos y que nadie supiera nunca nada arreglando cada error en cada cambio con un nuevo cambio hasta el infinito, para...
Los Grandes Sabios Creadores no lo hicieron por pereza. Solamente por sabiduría. Escondieron el saber en libros y películas, esos momentos de genio que llamamos inspiración no es mas que un segundo en que una puerta en el universo se abre y nos deja verlo completo. No fueron agentes del destino perfectos, no escondieron todas las pistas, nos dieron la capacidad de dudar.
Y si, hicieron una película.

jueves, 22 de enero de 2015

Los 6 vértices del tiempo



Los Grandes Sabios Creadores crearon el espacio y el tiempo, antes y luego de existir ellos mismos.
Pero para lograr esto, entendieron que era necesario desplazarse por el tiempo. Así había que sumar algo a las cuatro dimensiones del espacio-tiempo. Para moverse al futuro o al pasado había que tener otra dimensión para el tiempo destino. Era sencillo para ellos, y crearon una quinta dimensión. Y construyeron una máquina con la cual probarla. Pero al llegar a la quinta dimensión el grupo que enviaron para probar su teoría, al notaron que estaba inmóviles, ya que no tenían espacio en el cual moverse, detenidos en el tiempo. Cuando los hicieron regresar, ninguno volvió con vida, no habían tenido espacio para que el corazón pudiera latir, o los pulmones respirar. Agregaron 3 dimensiones paralelas mas, y tuvieron espacio. Y una nueva máquina fue construida. Pero esto llevo a que varios de los Sabios se extraviaran en un nuevo universo, ya que al ser exacta réplica, no estaba ligado al espacio-tiempo inicial. La máquina nunca regresó y los sabios se perdieron.
Mucho y poco tiempo tardaron en descubrir los sabios la teoría en que solamente había que mantener una de las lineas de espacio sumadas a las de tiempo, siempre que esta linea se encontrara unida a las otras. Pensaron durante segundos que fueron meses (porque luego del descubrimiento del viaje en el tiempo todo vector de tiempo o demora perdía sentido), y pese a saber que como ellos mismos existían, habían tenido éxito, estaban a punto de rendirse cuando desalentados se pusieron a jugar a los dados. La solución rodó en sus cabezas apenas los dados rodaron fuera del cubilete, la forma de unir las dimensiones era obvia ahora. Los ejes de tiempo no se tocaban, pero cada linea del espacio se tocaba con otras dos, y una por la cual trasladarse, cambiando los segmentos, cambiaban los ejes apoyados en seis vértices. Era geometría de la mas básica. El espacio interno de un triangulo era el camino, el del cubo era el universo, el externo eran nuevos universos, la cinta de Moebius era el infinito. La máquina del tiempo fue construida e  inventaron el tiempo antes de su propia existencia, para poder crearse.

sábado, 17 de enero de 2015

Las tres reglas


En el amanecer de los tiempos, los Grandes Sabios Creadores descubrieron la lectura. Fue un hallazgo casual y peligroso. Antes de perderse para siempre en La Gran Biblioteca del Tiempo y del Espacio, dejaron escritas las tres reglas (o advertencias) para los futuros lectores:
1.- Leer es crear una puerta a un mundo que no conocemos. La puerta tiene cerradura de un sólo lado.
2.- El leer faltas de ortografía lastima la vista y entorpece el normal discurrir del río de las ideas.
3.- Leer puede generar  adicción, está advertido. Y ya es tarde para esta advertencia.